Pensar y ser más como caballo te convierte en mejor ser humano.

¿Te hace sentido esta afirmación?

Tal ves para los que no tienen tanto conocimiento de caballos no tenga sentido pero, los que han podido trabajar con caballos desde un espacio genuino de empatía y comprensión, si lo tendrá.

Cuando el ser humano comienza a pensar 💭 y ser como caballo, deja de ser un ser individualista para voltear a ver a la manada que lo sigue y si ésta se encuentra bien, porque sabe que si todos lo están, él mismo y los demás no corren peligro.

Cuando el ser humano comienza a pensar 💭 y ser como caballo, trata de que el ADN 🧬 de nuestros descendientes los chimpancés, no lo domine y modificar conductas agresivas, de berrinche, gritos y golpes por una forma más lateral y asertiva de acercarse al otro.

Cuando el ser humano comienza a pensar 💭 y ser como caballo, deja de suponer y pregunta de forma clara y oportuna. Se acerca poco a poco con la finalidad de que la otra persona no se sienta sofocada ni agredida y ganarse así su confianza.

Cuando el ser humano comienza a pensar 💭 y ser como caballo, cambia los juicios mentales por la experiencia corporal de lo que el otro le transmite y conectarse más consigo mismo y el universo que lo rodea.

Cuando el ser humano comienza a pensar 💭 y ser como caballo, dejar de creer que es superior a todas las especies y su proceso de toma de consciencia se eleva. Respeta el ciclo natural de la naturaleza y trata por todos los medios posibles de encontrar y permanecer en equilibrio.

Cuando el ser humano comienza a pensar 💭 y ser como caballo, deja de vivir desde el ego para abrir paso a experimentarse desde la unidad con un todo, siendo consciente de que nadie merece ni es más ni menos que otros.

Cuando el ser humano comienza a pensar 💭 y ser como caballo, sabe gozar del silencio y de la maravilla del presente.

Cuando el ser humano comienza a pensar 💭 y ser como caballo, paradójicamente empieza a ser más humano.

Te invito a ser y pensar más como caballo. Te aseguro que te iluminará la vida.

-Paola Arreola-

SER COMO CABALLO